En tales momentos no hay lugar para la indedecision; sin detenerse a reflexionar, debe entregarse en manos del peligro y de su habilidad. Esto es exactamente lo que debe hacer un actor, cuando llega al punto culminante de su papel… El actor no puede detenerse a pensar, a dudar, a pesar consideraciones, a prepararse y probarse a sí mismo. Debe actuar, debe salvar la valla a golpe tendido.
Constantin Stanislasvski
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